lunes, diciembre 13, 2010

Sol de Inverno

No realizo un post de cada uno de los libros que me han gustado pero creo, que éste, en concreto, si que es merecedor de por lo menos un apunte.

Sol de Inverno....Absolutamente deliciosa. No había leído hasta ahora, nada de esta escritora (Rosa Aneiros) que para mi era una desconocida y que ha pasado a formar parte de mi lista de "escritores favoritos".

Es una novela de sensaciones, de soledad, de recuperar la memoria o mas bien de no perderla. Tiene unos detalles absolutamente exquisitos...Por ejemplo, como sacude Rebeca sus pies para quitarse las arenas de la playa (incluso el día de su boda, y como Inverno se da cuenta)...otro ejemplo...el personaje  Luzdivina, un personaje que te transporta hacia un pasado épico, un pasado de piratas y de barcos de esclavos. Personajes como Rafael, que sorprenden en sus actos....Como Ian al que acabas perdonandole, como Lola....

No es una novela histórica, pero por ella se pasean Castelao, Che Guevara, Fidel Castro, Ian (como representante de las Brigadas Internacionales), Batista, el pirata Drake y hasta María Pita....

Es una novela donde el ansia de recuperar el pasado, el ansia de Inverno por regresar a Antes...que no sabes si es una metáfora de la infancia perdida o si realmente es cualquier pueblo de la Costa da Morte.

El Ipanema como paradigma de la emigración, Mayo del 68 en París y tantos y tantos acontecimientos...

Fragmento


—Triscornia é o lugar a onde levan os emigrantes que veñen sen contrato de traballo e sen coñecidos que chamen por eles. Dinlle eufemisticamente hotel de emigrantes pero de hotel tenche pouco, un miserable lazareto nada máis. Os acabados de chegar permanecen en barracóns inmundos ata
pasaren a corentena, malvivindo coma cans. Digan o que digan, malviven coma cans. Os pavillóns están ateigados de catres onde aniñan pulgas e piollos. Os baños son, en realidade, furados no chan onde defecar e caldeiros de auga para se asear. E se aínda conservabas un peso amarrado ao cinto que che deu a túa nai namentres se desfacía en choros no porto da Coruña, aínda afortunado eras. Moitos infelices que viaxaban en terceira, con pasaxes que supuñan a débeda de meses cos intermediarios ou, mellor dito garroteros,
perdíano todo nas bodegas apostando ata as mesmas unllas en timbas ilegais organizadas por homes sen escrúpulos.