viernes, septiembre 04, 2009

Al 70% de los internautas le cuesta distinguir "un bulo" de una noticia fiable

Un estudio revela que cada vez los usuarios tienen "mas dificultad" para saber que es un falso rumor y qué es una noticia real

MADRID. (EUROPA PRESS).- Al 70 por ciento de los internautas le cuesta diferenciar "un bulo" de una noticia fiable que aparece en la red, según revela un estudio realizado por la Asociación de Internautas
El año pasado se realizo esta misma encuesta y el porcentaje se situaba diez puntos por debajo que este año, lo que supone que cada vez los usuarios tienen "mas dificultad" para saber que es un falso rumor y qué es una noticia real.

Casi la totalidad de los internautas (94 por ciento) usa Internet, especialmente, para buscar información, pero esto se puede ver dificultado por la propagación en la red de un número elevado de bulos, que tienen como finalidad confundir y difundir información falsa y no contrastada en la red.

"La transmisión de bulos en Internet (Hoax, en sus siglas inglesas) es un fenómeno imparable en la red que afecta directamente a la credibilidad de este medio de comunicación utilizado por más de 1.700 millones de personas en el mundo. La interactividad inherente a Internet y la horizontalidad de la información generada en la red, ha dado lugar a todo tipo de noticias falsas sobre personas, instituciones o empresas", lamenta la Asociación.

Un tercio de los 3.129 internautas encuestados cree que la mejor forma para saber si se trata de un bulo o no es ver si la fuente de la información está identificada.

Otro 21 por ciento considera que la incorporación de los datos de un estudio de una fuente mencionada da mayor veracidad a la información publicada y un 12 por ciento valora sobre todo la confianza que le da el remitente de la información.

Sin fecha, anónimos y con gancho
En este sentido, la Asociación de Internautas da una serie de pautas para identificar los hoax o bulos. Así, afirman que estos carecen de fecha de publicación y están redactados de la manera más atemporal posible para que pervivan el máximo tiempo circulando en la red y además suelen ser anónimos, no citan fuentes y no están firmados para evitar repercusiones legales.

Asimismo, contienen un gancho para captar la atención del internauta (morboso, miedo, monetario..) y una petición de reenvío, con el fin de captar direcciones IP, crear bases de datos, realizar posteriores campañas de SPAM o simplemente difundir la información falsa el máximo posible.

Para los internautas las fuentes mas fiables son las versiones online de la prensa convencional con un 3,37 de puntuación (sobre cinco puntos), seguidas de los diarios digitales que reciben 3,14 puntos, de la radio, con un 2,9, y la televisión, con un 2,4. Por el contrario, el 55 por ciento de los internautas señalan a los foros como principales creadores de rumores en el entorno digital, seguidos por los blogs (19 por ciento).

Empeoran la imagen de las marcas
La mayoría de los usuarios asegura que recibe entre tres y ocho "bulos" al mes. El 64 por ciento dice no abrir el mensaje y el 80 por ciento asegura que lo borra, mientras que el 16 por ciento lo reenvía a sus allegados.

La mitad de los encuestados piensan que los "bulos" generan alarma social entre la población, y el 33 por ciento cree que se crean rumores con el fin de empeorar la imagen de las marcas entre empresas competidoras.

Asimismo, el hecho de generar bases de datos (32 por ciento) y la transmisión de virus (28 por ciento) son otros de los motivos que los internautas asocian a la propagación de mentiras en la red.

En cuanto a los temas más recurrentes son la política, la sanidad y la alimentación, según la mayoría de internautas. Este año los bulos mas frecuentes en la red han sido la eliminación de cuentas de Hotmail (que han recibido siete de cada diez encuestados) y los argumentos contra los beneficios de Actimel (que han recibido cinco de cada diez encuestados).

Otros de los habituales son las pruebas médicas que prueban la toxicidad de Red Bull, la fortuna compartida por Bill Gates y cómo sobrevivir a un infarto de miocardio tosiendo

miércoles, septiembre 02, 2009

Mi empresa vigila atentamente tu 'blog'

Una mala jugada publicitaria llevó a la marca de cosméticos francesa Vichy a tener que disculparse ante los internautas. La compañía creó el blog de Claire, una chica supuestamente anónima dispuesta a probar cosméticos y contar sus experiencias con ellos. Trataban de hacerse publicidad, pero el tiro les salió por la culata. Los internautas franceses no tardaron en darse cuenta de que se trataba de un fake blog (blog falso), no les sentó nada bien y rápidamente se creó una corriente de opinión negativa sobre la empresa, que se vio obligada a retractarse y empezar a incluir opiniones de verdaderos consumidores

Este tipo de publicidad, llamada viral por su vocación de expansión (como la de un virus), está en auge -es barata y potencialmente muy poderosa- y cada día son más las empresas e instituciones que quieren sumarse a ella. El objetivo: generar una corriente de opinión favorable a su producto y controlar las que surgen de forma espontánea. Además de los blogs, los foros y las redes sociales son un terreno ideal para que las empresas extiendan sus productos de esta manera, conocida como boca-oreja. Los comentarios en la web crecen exponencialmente y, al igual que las recomendaciones de la vecina, constituyen uno de los métodos más fiables a la hora de consumir.

Ha sido el poder de Internet, que se extiende a todos los ámbitos con una fuerza impredecible, el que ha provocado (a veces a base de palos) que las empresas e instituciones incluyan en su agenda de preocupaciones todo lo que pasa en la Red. Antes, cuando un cliente tenía algún problema, salía una partida de productos defectuosa o un personaje público o directivo adquiría mala imagen en su entorno, la única consecuencia era una hoja de reclamaciones o a lo sumo un comunicado de prensa. Hoy, cualquiera de estas situaciones puede generar un tsunami opinativo capaz de acabar con la reputación o poner en serios apuros económicos a la compañía en cuestión.

Las instituciones también han encontrado en los medios sociales de Internet un filón para captar tendencias que antes era impensable. Mauricio Sánchez, jefe de prensa de la Embajada Británica en España, confirma que Internet se ha convertido en una herramienta básica de su trabajo. "Nos ayuda a captar impresiones y nos ha sorprendido que hay más pluralidad que en los medios tradicionales", explica Sánchez. La Embajada hace un seguimiento permanente de los medios y se ha apuntado a las redes sociales con su propio perfil en Facebook. "Llevamos años siguiendo los medios digitales, pero ha sido Barack Obama quien más ha apostado por las nuevas tecnologías", añade.

Los soportes son, principalmente, foros, blogs y redes sociales, y el objetivo, tanto de empresas como instituciones, extender una imagen positiva y contrarrestar los comentarios negativos. La diferencia está en el método. El caso de Vichy sentó algunas bases sobre cómo no actuar. "Hemos desarrollado un instinto digital", explica Javier Celaya, experto en asesoría y formación en este campo. "En cuanto vemos una página nos transmite más o menos seguridad o credibilidad; Internet es cada vez más transparente". Vichy reconoció públicamente su fallo y cambió su política; Celaya, que asesora a empresas en digitalización, asegura que siempre recomienda que se identifiquen: "Esto les otorga más credibilidad y posibilidad para ampliar la información de los usuarios, añadir datos, aclarar malentendidos o subsanar errores".

Las empresas bucean en todos estos medios 2.0 en busca de cualquier referencia a su producto. Personal de las propias compañías o agencias contratadas para ellos mantienen un seguimiento exhaustivo de todo aquel comentario que se haga sobre ellas en la Red. "En España aún no hay muchas empresas que se encarguen específicamente de prestar estos servicios, pero en EE UU viven un gran auge", afirma Celaya. "Tenemos herramientas que recogen todas las entradas, las clasifican en función de si son positivas o negativas y generan un mapa con todas las menciones. Ante las opiniones, fundamentalmente las negativas, las empresas tienen distintas opciones: pueden actuar, de la forma que sea, o dejar los comentarios. La mejor opción depende de muchos factores". Ésta puede ser intervenir, admitir los errores, hacer aclaraciones o simplemente ignorar el comentario. "A veces, las empresas montan en cólera con los comentarios negativos", afirma Celaya, "pero primero hay que examinar quién va a leer ese comentario y medir cuál será la influencia; a veces no merece la pena porque la web es muy grande y algunos son invisibles".



http://www.elpais.com/articulo/sociedad/empresa/vigila/atentamente/blog/elpepusoc/20090902elpepisoc_1/Tes