lunes, marzo 24, 2008

Me acabo de enterar...

y me he quedado sorprendida. Primero, por que en teoría, estas noticias no se me deben escapar, y segunda por que se va (aunque ya era mayor) uno de mis divulgadores de ciencia, junto con Isaac Asimov y Carl Sagan, favoritos.

En fin, el día 19 de este mes, murió en Sri Lanka, Arthur C. Clark....y como todavia estoy un poco desconcertada, cojo prestado el epitafio de Juan Antonio Millán que me parece magnífico:

"Acaba de morir en su residencia de Sri Lanka el gran escritor de ciencia ficción y tecnología Arthur C. Clarke. Tomé contacto con su obra, como muchos, a través de la película 2001, una Odisea del espacio, del gran Stanley Kubrik. La génesis de la obra es un buen ejemplo de la interacción moderna entre cine y literatura. Según se dice, Kubrik le propuso a Clarke: "Hagamos la proverbial buena película de ciencia ficción", basada en el relato "The Sentinel" de este último.

Ambos elaboraron juntos el guión, aunque la filmación se prolongó durante tres años, con constantes cambios. El mismo año que apareció la película, 1968, vio también la luz la novela, que no era "el libro de la película" (así como 2001 tampoco era "la película del libro"), sino el destilado del trabajo de guión y filmación.

Uno de los personajes clave de 2001 era el ordenador HAL, quien presuntamente había sido puesto en funcionamiento el 12 de enero de 1997. Al día siguiente de esa fecha de ficción publiqué en El País un artículo sobre el estado de los adelantos científicos que preveía la película, especialmente un ordenador que pudiera hablar y entender...

Clarke no escribió sólo esa novela, claro está, y siempre recomendaré su preciosa Cita con Rama, obra que merece una adaptacion cinematográfica a su altura. Pero tampoco escribió sólo novelas, y ahí está su libro de divulgación El mundo es uno (Barcelona, Ediciones B, 1996), un apasionante relato de cómo los seres humanos han intentado crearse herramientas de comunicación: Clarke fue originariamente un científico, que trabajó en desarrollos como el satélite de comunicaciones.

Los últimos años de su vida Clarke vivió en Sri Lanka (Ceilán), y resulta que el nombre de esta isla llegó a Occidente a través de la forma persa con que se recogió su nombre árabe: Serendip. A través de un escritor inglés del XVIII, este topónimo ha bautizado al arte de encontrar lo que no se busca: serendipia. Un dinosaurio encontrado en Australia fue bautizado precisamente Serendipaceratops arthurcclarkei, en honor del escritor y del hecho de que los investigadores que lo descubrieron buscaban otra cosa"


Requiem por Arthur C. Clark (1917-2008)

Más:

The Arthur C. Clark Foundation
Wikipedia: Sir Arthur Charles Clarke
Cita con Rama (bajo mi punto de vista una novela exquisita)
Clarke, más allá del monolito