martes, mayo 29, 2007

Sugerencias para estimular la lectura en los niños pequeños

Me ha llegado por correo electronico este interesante artículo que copio tal cual:

La senda hacia la lectura comienza en la infancia, cuando los niños adquieren el amor por las palabras, la pasión por la narración de cuentos y la maravilla de compartir las experiencias de la vida con los seres queridos por medio de las palabras. Los miembros de la familia pueden fomentar el amor por la lectura con actividades que desarrollen estas habilidades e intereses. A continuación encontrará algunas sugerencias para convertir la lectura en una parte esencial de la vida de su hijo:

Transfórmese en un comentarista de noticias. Relate al niño los detalles del día, lo que hace con él e incluso lo que está leyendo en su presencia. Con ello, usted establece un vínculo entre las palabras y los acontecimientos, es decir, le está ayudando a aprender los elementos típicos de un cuento.

Hojee libros con ilustraciones junto al niño. Desde muy temprana edad, comience a mostrarle libros como objetos amenos y entretenidos. Acepte los breves lapsos de atención de su hijo; cada interacción de este tipo alentará en él el amor por los libros.

Observe, señale y luego identifique las imágenes. Los niños pequeños, cuando se inician en el mundo literario, aprenden primero a dar vuelta las páginas, luego a mirar los dibujos en forma general, después a observar dichas imágenes conforme se nombran, a señalar posteriormente los dibujos indicados y, por último, a identificar las ilustraciones por sí mismos. ¿En qué tramo de ese recorrido se encuentra su bebé? ¿Puede impulsarlo a que dé el próximo paso? No le exija si no está preparado, sin embargo, puede motivarlo a que siga adelante en caso de haber desarrollado las capacidades adecuadas.

Léale a su hijo sobre cosas cotidianas. Lea las etiquetas de los comestibles, las señales de tráfico, los menús de los restaurantes. De esta forma, el niño asimila gradualmente la utilidad de las palabras, así como un creciente interés por ellas.

Siempre lleve un libro consigo. Ponga uno o dos libros de cuentos en el bolso de los pañales y en el automóvil, para los bebés más crecidos o los niños pequeños. El hábito de llenar cada momento de su existencia con libros y tenerlos siempre a mano sirve para que ellos se acostumbren a verlos como una parte normal de sus vidas.

Vayan juntos a la biblioteca. Fije estas salidas con regularidad. Deje que el niño escoja un par de libros y usted también seleccione otros tantos. No se olvide de la hora del cuento. Incluso antes de que el niño pueda permanecer sentado durante todo el relato, él comienza a entender que ésta es una actividad especial y entretenida.

Solicite un carnet de lector en la biblioteca. En cuanto su hijo cumpla 2 años, haga una visita especial con él a la biblioteca para solicitar su propio carnet. Dele al carnet un tratamiento acorde con su calidad de premio con una funda y un lugar especial donde guardarlo.

Aprenda poesías y canciones. Los niños experimentan con los sonidos del lenguaje que rima, lo que aumenta su interés por las palabras y los sonidos. Las poesías acompañadas de gestos ayudan a relacionar las acciones con las palabras que las identifican. La poesía infantil también estimula este conocimiento y amor por el lenguaje.
Regale libros. Cada vez que tenga la oportunidad, regale un libro a cada niño que conozca. Luego hojee el libro junto al niño. Mantenga esa biblioteca en un lugar especial, pero accesible.

Haga preguntas. Los niños desarrollan el lenguaje con mayor rapidez cuando se les pide que lo usen. Después de hacer una pregunta, espere hasta que el niño tenga la respuesta preparada; dele tiempo. Confirme lo que él quiere decir, usando algunos términos que él no conozca. Preste más atención al sentido que a las palabras específicas.

Fije una hora del día para conversar, pero elija un horario que no se cambie. Hable de cómo transcurrió su día y pídale al niño que le cuente su parte. Lo anterior es un tipo especial de narración.

Transforme el automóvil en un lugar de conversación. Aproveche los viajes con el niño para hablar de lo que ve por la ventana, adonde se dirigen, lo que pasó antes de salir, etc. Este tiempo dentro del vehículo le permite al niño desarrollar las habilidades del lenguaje. Después será el lugar donde se revelen secretos, temores, preocupaciones y esperanzas. Usted tendrá que apagar la radio y el teléfono móvil para que este momento no deje de ser especial.

Averigüe los datos que no sepa. Cuando surja alguna duda, por ejemplo, la hora en que comienza una película o el estado del tiempo, vaya a buscar esa información y léasela al pequeño. Esto le enseña cómo se averiguan las cosas y se resuelven problemas a través de la lectura.

Enséñele las conexiones entre las distintas letras. Ayude a su hijo de 3 años a aprender "su" inicial, la J de Juan. Ayúdele también a encontrar su inicial en textos impresos, así como el sonido en las cosas de uso cotidiano, por ejemplo, la J de juguete. Dado a que él se siente el centro del universo, como es normal a esta edad, se pueden presentar otras letras en torno a "su" propia inicial

Cuéntele un cuento antes de dormir. Haga de los cuentos, tanto leídos como contados, parte del ritual de la hora de acostarse desde la infancia. Nunca lo castigue dejando de contarle un cuento antes de dormir; esta actividad debería ser sagrada.

Cuéntele su propia historia. Use álbumes de fotografías del niño como inspiración para que hable sobre el acontecimiento retratado. Las vacaciones de verano o el viaje a la casa de la abuela bien pueden transformarse en una obra de ficción, pero, al mismo tiempo desarrollan en él un sentido por la narración.

Conviértase en un transcriptor. Pídale a su hijo que le dicte historias para que usted las escriba o bien escriba una carta para un amigo o pariente. Dígale que garabatee su firma o que escriba su nombre lo mejor que pueda. Su habilidad para escribir irá por detrás de su imaginación durante muchos años, por ello, no permita que eso lo cohiba. Ayúdele a poner por escrito sus pensamientos, sin olvidarse de que son valiosos y que la palabra escrita es la forma en que otros pueden conocer sus ideas.

Use casetes. Para el niño en edad preescolar avanzada, los libros que incluyen casetes para seguir los cuentos le ayudan a descubrir la relación entre la palabra oral y la escrita. Él puede volver atrás una y otra vez y leer con el casete, pero no permita que los casetes reemplacen la lectura en persona con su hijo.

Lea haciendo participar a su hijo. Pregúntele lo que viene a continuación, por qué un determinado personaje hace algo o cómo se siente este personaje. No espere una larga narrativa como respuesta, pero manténgalo interesado en el desarrollo del cuento o de la trama. Pregúntele si desea cambiar de cuento. Pídale al niño que se lo "lea" si está familiarizado con él. No lo corrija a menos que él se lo pida
Ponga especial atención en el uso de las computadoras. Existe una gran diversidad de paquetes de programas de distinta calidad para enseñar a leer. Busque aquéllos que no sean netamente instructivos, pero que incentiven el aprendizaje de dichas habilidades preparatorias para la lectura, como identificar formas, clasificar figuras y aprender letras. Otros paquetes que valen la pena incluyen aquéllos que le permiten al niño contar un cuento usando imágenes, aquéllos con moldes de letras que le ayudan a crear su propio libro, así como los que traen un segmento de sonido que lee un cuento al mismo tiempo que va destacando las palabras en la pantalla.

Considere el estimulo del interés por la lectura como algo importante al elegir una guardería. Busque una institución en donde se le dé gran importancia al diálogo directo con los niños, a las preguntas, al hábito de la lectura y a la disponibilidad de libros. Visite el lugar antes de inscribir a su hijo para comprobar si reúne esas cualidades.

Sea un buen ejemplo. Cada vez que vaya a la biblioteca, usted mismo lea y escoja sus propios libros. En toda la casa debe existir un ambiente propicio para la lectura, con libros, revistas y periódicos por todas partes.

No deje que el sol se ponga sin haber abierto un libro. Asegúrese de que los libros formen parte de la vida cotidiana con su hijo. No deje pasar ni un solo día sin leer un libro, un poema o un cuento

Artículo realizado por la Dra. Suzanne Dixon

2 comentarios:

Adriana dijo...

Muy interesante el articulo, bastante adecuado para mi busqueda ya que soy madre de una nina de 4 anos y tengo un sobrino de 5 quienes estan en el proceso de aprendizaje de lectura. Sin embargo quisiera recomendarte si tienes conocimiento de algunas paginas web que me permitan hacer este proceso de adquisicion del espanol como primera lengua un aprendizaje interactivo, por internet, jugando, leyendo, no se. Cualquier sugerencia bienvenida sera. Gracias Att. Adriana

Lara Rey dijo...

En este momento no me doy cuenta de ninguna web....pero si doy con alguna no te preocupes que te la envio.