martes, octubre 21, 2008

Siglos de miedo en una aldea de Rianxo

Transcribo esta noticia, porque la historia me ha parecido de lo más interesante.

Fuente: La Voz de Galicia
Muy pocos saben, incluso buena parte de los rianxeiros, que el municipio arousano esconde un tesoro. Está en el lugar de Abuín, en la parroquia de Leiro, desde hace siglos, pero nunca nadie llegó a desenterrarlo, y ninguno de los que conocen el misterioso lugar recomendaría a otra persona que se aventurase a buscar las riquezas ocultas entre las piedras y la maleza. Porque está maldito, o eso dice la leyenda. Su hechizo llevó a toda una aldea a desaparecer.
La historia de la aldea maldita cabalga entre lo mítico y lo real con una única certeza: que fue abandonada por sus habitantes después de la muerte de buena parte de ellos. Hoy, el aspecto de ese antiguo núcleo se acerca bastante a lo que la imaginación de cualquiera puede atribuir a un lugar maldito.
Para llegar al lugar hay que dejar el coche y acercarse a pie, adentrándose en el monte, donde la altitud de los árboles apenas deja pasar la luz del día. No hay que caminar mucho para ver los primeros vestigios. Entre hiedras, árboles, silvas y maleza continúan en pie los muros de tres viviendas, y restos por los que se adivina la existencia de otras casas, e incluso caminos por los que los habitantes de la aldea se dirigían a sus trabajos en el campo.
¿Qué ocurrió con esa gente? La leyenda dice que cayó sobre ellos una maldición, aunque hay distintas versiones sobre el origen del meigallo que acabó con la vida en el lugar. El saqueo del monasterio de Armenteira, un tesoro oculto por una familia, un cáliz arrojado por un cura que hará recaer una maldición sobre quien lo recoja o un botín enterrado por los pueblos nórdicos son algunas de las explicaciones que ofrece la sabiduría popular. Incluso hay cuentos que dicen que todas las demás leyendas se inventaron.
Más allá de las distintas versiones que explican la procedencia de la maldición, en lo que sí hay coincidencia es en las consecuencias que aquel mal agüero tuvo para los habitantes de la aldea. Plagas que acabaron con la vida de cuanto encontraron a su paso están detrás de que los cuatro muros que quedan en pie en Abuín sean conocidos en la zona como la aldea maldita.
Fecha de la plaga
De acuerdo con la creencia popular, es imposible determinar cuándo tuvo lugar esta plaga, pues las fechas se pierden en la memoria al remontarse a varias generaciones atrás.
Pero, por increíble que pueda parecer, hay una explicación racional, alejada de leyendas y maldiciones, que arroja luz sobre lo que ocurrió en la aldea maldita y que incluso le pone fecha al abandono: entre el siglo XIV y XV.
El arqueólogo Víctor Barbeito conoce su historia, y vincula la llegada de la peste a la comarca barbanzana desde el puerto de O Grove, allá por el siglo XIV. Aquel fue el episodio más virulento de la enfermedad, que causó en Europa 25 millones de muertos, lo que supone que una de cada tres personas fallecieron a consecuencia de la infección.
La rapidez con la que se propagó la peste, aniquilando a buena parte de la población, llevó a la gente a creer que se trataba de un castigo divino, por lo que abandonaban, para no volver jamás, la aldea en la que vivían pensando que estaba maldita. Paradójicamente, no se iban muy lejos, ya que las tierras de cultivo estaban cerca de las casas y creaban nuevos asentamientos próximos a los antiguos. Eso mismo ocurrió en el caso de la aldea maldita de Abuín, pues casi al lado hay aún viviendas habitadas, alguna tan antigua que casi podría datar de la fecha en la que el pueblo fue abandonado.
Fue Castelao el encargado de recoger las creencias populares para consolidar, con un relato sobre su historia, el mito de la aldea maldita. El escritor y galleguista plasmó en Cousas, en concreto en el cuento Camiño esquecido, esta leyenda. Quién sabe si basada en lo ocurrido en Abuín

2 comentarios:

ALyCie dijo...

Troya fue destruida 6 ó 7 veces y al final desapareció, ...
Las ciudades mexicas perduraban durante 800 años, transcurrido los cuales (llevaran bien o mal la cuenta) las ciudades se abandonaban, tal el el caso de Palenque.
Hay muy pocas ciudades eternas y las pocas, la mayoría, pertenecen al selecto club 192021.org que están en enclaves privilegiados.

L.R. dijo...

Si, pero es que cuando la leyenda es de la autoctona mola mas....