jueves, mayo 07, 2009

Documentación sobre la gripe

Como me desvio demasiado de la temática del blog esta será mi última entrada sobre la gripe porcina. Y aun encima va a ser un copy paste de un post del blog Tecnología Obsoleta (uno de mis blogs favoritos). Desde aqui.....Gracias a Alejandro Polanco por ilustrarnos.....

(...)"Pero, a lo largo del siglo XX, la gripe, en sus diversas formas, ha atacado a la humanidad en muchas ocasiones, al margen claro está de sus ciclos anuales. Eso tiende a olvidarse y, precisamente por ello, porque la situación actual me suena a déjà vu, pienso que mucho más interesante que gastar unas horas de la tarde del uno de mayo en redactar un artículo que importará sólo a un puñado de gente, ya bien informado por otro lado, no tiene sentido. Prefiero dejar a un lado mi torpe prosa y extraer algunos fragmentos de varios artículos interesantes. He de recomendar la lectura completa de todos ellos, pero como sé que casi nadie va a hacerlo, presento aquí algunos fragmentos de interés.

De El síndrome respiratorio agudo grave, la Organización Mundial de la Salud, la gripe aviar e Internet. D. O. Rodenstein. Archivos de bronconeumología: Organo oficial de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica SEPAR y la Asociación Latinoamericana de Tórax (ALAT), ISSN 0300-2896, Vol. 42, Nº. 3, 2006 , pags. 141-143. (PDF):

El SRAS fue más agresivo que la gripe común. La tasa de mortalidad fue mucho más elevada, lo admito. Las precauciones propuestas por la OMS a bombo y platillo fueron probablemente justificadas, lo acepto. Después de todo, el personal sanitario expuesto en primera fila contribuyó en un 21% a la cohorte de enfermos. Sin embargo, y pese a todo, no puedo dejar de creer que se ha exagerado. La intensidad de la mediatización, facilitada por la existencia de internet y por la rápida aparición de un portal capaz de dar con pelos y señales los detalles de todas las informaciones alarmantes minuto a minuto, la ignorancia inicial sobre el agente causal, la ausencia de tratamiento etiológico o de vacuna preventiva, todo ello con el telón de fondo de la amenaza difusa y global consecutiva al 11 de septiembre de 2001, semejaba un maravilloso guión de película de terror, de la que cada uno podía sentirse actor desde el confortable sillón del salón. (…)

De Gripe aviar. ¿La pandemia que viene?. A. Barricarte.Instituto de Salud Pública. Pamplona:
ÚLTIMAS PANDEMIAS(…)

La pandemia de gripe española, 1918-1919, es probablemente, la mayor epidemia que ha experimentado la población mundial, de la que se tiene constancia histórica. Se estima que la pandemia de 1918 causó más de 40 millones de muertes en menos de un año y que enfermó entre el 25 y el 30% de la población. Estudios serológicos retrospectivos permiten afirmar que el virus gripal causante pertenecía al subtipo A (H1N1). Este subtipo de virus continuó circulando hasta 1957. La pandemia de gripe asiática de 1957 fue causada por un virus A (H2N2), menos virulento que el del 1918. Además los sistemas de salud estaban mejor preparados para afrontarla, se disponía de antibióticos para tratar complicaciones bacterianas y ya se producían vacunas. La morbilidad de la gripe asiática fue muy elevada pero su letalidad afortunadamente muy baja, inferior al 0,1%. La distribución etaria de los casos y el hallazgo de anticuerpos en suero de personas mayores de 70 años obtenidos antes de la epidemia, permiten suponer que virus similares al asiático circularon a finales del siglo XIX, presumiblemente antes de la pandemia de 1889. Desde 1957 hasta 1968 circularon virus A (H2N2). En 1968 se produjo la última pandemia que fue más suave que las anteriores. En el mes de julio se aisló en Hong Kong una cepa de virus A (H3N2) en el curso de una epidemia de una enfermedad respiratoria aguda que estaba afectando al sureste de China. En el mismo mes la enfermedad se extendió a Hong Kong donde en dos semanas causó medio millón de casos. Los estudios serológicos retrospectivos sugieren que la hemaglutinina H3, formaba parte de los virus circulantes en la población antes de 1918.

INVESTIGACIÓN MICROBIOLÓGICA DE LAS ÚLTIMAS PANDEMIAS

Los análisis genéticos y bioquímicos de los virus que causaron las pandemias de 1957 y 1968, indican que fueron producidas por una recombinación de virus humano y aviar. El virus de 1957 (H2N2) obtuvo tres de sus genes de un virus aviar y los cinco restantes de la cepa H1N1 circulante. El virus de 1968 (H3N2) también tomó tres genes de una cepa aviar y los cinco restantes de la cepa humana H2N2 responsable de la pandemia anterior. Ambas epidemias comenzaron con una “explosión” de casos humanos. En ambas ocasiones, los expertos han asumido que la recombinación se produjo en el cerdo, que tiene tanto receptores humanos como aviares en sus células del tracto respiratorio. Tras las recientes investigaciones llevadas a cabo sobre el virus pandémico H1N1 de 1918, los expertos han llegado a la conclusión de que esta pandemia se produjo por un mecanismo de mutación adaptativa de un virus aviar. El subtipo de virus H1N1 causante de la pandemia de 1918 y que circuló hasta 1957 reapareció en 1977, el subtipo de virus H2N2 causante de la pandemia de 1957 parece que circuló con anterioridad a 1889 y el subtipo de virus H3N2 que originó la pandemia de 1968 pudo originar la pandemia de 1889. Posiblemente, estos tres subtipos, han circulado cada uno en dos periodos y en más de un siglo solamente estos tres subtipos de virus gripales han afectado significativamente a la humanidad. (…)

De El Gran Catharro de 1580: ¿gripe o pertussis? Mariano Barriendos Vallvé, Francisco Faus Gabandé, Ramón Camaño Puig. Asclepio: Revista de historia de la medicina y de la ciencia, ISSN 0210-4466, Vol. 57, Fasc. 2, 2005, pags. 45-58. (PDF):

El Gran Catharro es reconocido como la primera epidemia de gripe de diseminación global por múltiples autores, aunque nuestra búsqueda no ha proporcionado estudios históricos o diagnósticos específicos respecto de la evolución de esta epidemia de gripe. Dicha epidemia comenzó en Asia y de allí pasó a Europa y América. Casi toda Europa fue afectada en seis semanas, y se dice que sólo el veinte por ciento de la población escapó de la enfermedad. (…)

De ¿Curarse en salud?: apostillas antropológicas sobre una comparación epidemiológica. Antonio Pérez. Revista de antropología experimental, ISSN 1578-4282, Nº. 6, 2006, pags. 55-73. (PDF).

Sida, Ebola, hantavirus pulmonar, ántrax, cólera variedad 0139, vacas locas, listeriosis, amiantosis, accidente nuclear, sífilis mutantes, tifus nueva ola, iatrogénesis del morbo, bioterrorismo, mutaciones genéticas bacterianas, bacterias resistentes, dengue, OGM, transgénicos en general, legionellas, virus biológicos y virus cibernéticos… la lista actual y nunca actualizada de los catastróficos peligros que amenazan al Homo sapiens es interminable. Y ello sin abundar en las inminentes pero todavía futurológicas plagas de robots rebeldes, cuerpos canibalizados, prótesis independizadas de su huésped, colonización por marcianos –o al revés–. Resumiendo: las epidemias nos evacuarán al Pleistoceno. En la cultura occidental, este (indeseado) regreso a los (supuestos) orígenes es una de las varias metáforas del Apocalipsis. Sin embargo, pese a que su continua y frecuente reaparición la hacían parecer inmutable, desde una fecha que proponemos sea circa 1950 –victoria de los EEUU en la Segunda Guerra Mundial–, ha cambiado su génesis: la Guerra ya no es la madre de las epidemias sino que ha pasado a ser su hija. Ahora, la Epidemia es aquella partera de la Historia de la que nos hablaban los clásicos; es La-que-nace-de-símisma, una manera tan enrevesada como pedante de negar la iatrogénesis y cualquier otra carencia y/o contradicción interna del sistema sanitario occidental. (…)

Otras lecturas de interés:
Viejas y nuevas plagas: una mirada crítica a los riesgos biológicos en los inicios del siglo XXI. Antonio Buj Buj. Documents d’anàlisi geogràfica, ISSN 0212-1573, Nº 46, 2005, pags. 119-138. (PDF).
La pandemia de gripe: una amenaza global. Ricard V. Solé. Análisis del Real Instituto Elcano (ARI), Nº. 44, 2006. (PDF).
Pandemias: ¿Un riesgo para la seguridad? Real Instituto Elcano, ARI Nº 31/2006. Rickard Sandell.

Por cierto, y esto lo he repetido en muchas ocasiones, léase el siguiente artículo de F. Hoyle, N.C. Wickramasinghe y J. Watkins, en inglés. Puede parecer pura fantasía pero, sinceramente, hay en ello mucha más posibilidad de lo que pudiera parecer en un primer instante: Some Evidence on Non-Transmissibillty of Acute Upper Respiratory Disease and Related Matters.