viernes, julio 14, 2006

Hablemos sabiendo de donde vienen las palabras

Via: El castellano actual

"Quiero hablar sobre el precioso origen de una palabra concreta y de alguna forma hay que ligarlo todo. La palabra en cuestión es músculo, directa del musculus latino; en el antiguo Imperio romano era esa la palabra con la que denominar a un ratón pequeño (mus, muris era “ratón” –de ahí “murciélago”- y el sufijo –ulus latino era el equivalente a nuestro diminutivo –ito actual). Al parecer los romanos vieron un curioso parecido entre la forma de ese pequeño animal y la apariencia de uno de los músculos más “representativos” y, al menos, visibles del cuerpo: el bíceps. Preciosa analogía que nos regaló una palabra y que no es tan rara; en Costa Rica, hoy en día, la voluntad popular le ha dado la vuelta, de tal forma que la cuarta acepción del vocablo “ratón” del DRAE lo define como: “bíceps”, en ese país (.....)
(...) Palabra larga, complicada; ideal para trabalenguas y trastabillar divertidamente al interlocutor. Con “ornitorrinco” –tampoco es tan difícil- a muchos se les viene a la cabeza esternocleidomastoideo. El nombre de este músculo grita a voces altas y claras su origen: “¡soy griego!”. στρνον (esternón), κλες, κλειδς (clavícula) y μαστοειδς ("en forma de mama"). En su etimología este músculo da la pista de por dónde pasa y su teórica forma (¿alguien le ve la forma de teta al pobre esternocleidomastoideo?)

1 comentario:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.